CONTEXTO HISTÓRICO
1.-Los orígenes de la de la deconstrucción se hallan en el proyecto de Martin Heidegger sobre una Destruktion o Abbau de la metafísica.Se trata de la metafísica que,según el concepto que Heiddegger toma de Nietzsche, es filosofía platónica y filosofía cristiana (de las que constituye una postura de crítica de la filosofía ).
Ahora bien,el proyecto de reedificar la filosofía fundamental en Husserl ( de la que constituye una postura de crítica de la filosofía)podría hacer que la reconstrucción se considerase como una continuadora-aun así sea su negación y refundación- de la fenomenología y la hermeneútica.Ahora bien, el proyecto de un comienzo ex novo se apoya en el concepto de reedificar la filosofía fundamental en Husserl (de la que constituye una postura instintitvamente filosófica). En este marco Heidegger habla en Ser y tiempo, de la exigencia de una destrucción de la posibilidad de pensar debidamente el ser. Semejante desmantelamiento, en las intenciones de Heidegger,habría tenido , sin embargo, la función no tanto de cancelar la historia precedente, sino de socavar las estructuras, haciendo surgir las líneas auténticas(tema que en Sentence de Anaximandro y en Senderos interumpidos, permitió a Heidegger rehabilitar la metafísica como único vehículo de la trasmisión del concepto de ‘ser’.Por esto ,en el curso de semestre estival de 1927 sobre Conceptos Fundamentales de la Fenomenología, Heidegger puso la Destruktion como un tercer elemento que se integra a los tradicionales de la fenomenología, es decir, la reducción y la construcción, si bien asemejándose más a la primera que a la segunda.
En De la Grammatología,Derrida rescata el término(o mejor dicho, propone el neologismo deconstrucción ,relacionándolo con un vocablo ya empleado en francés por arquitectos e ingenieros)La referencia más próxima no es la heideggeriana sino la estructuralista, o ,mejor dicho, relacionada con una reactivación crítica del estructuralismo
2.-Se ha identificado a la deconstrucción con el posestructuralismo,en el que se menciona aparte de J. Derrida, a M. Foucault, G. Deleuze, J.-F.Lyotard, , sucesiva, sobre bases que en resumidas cuentas son solo cronológicas, a los teóricos del estructuralismo(Piaget, Lacan, Levi-Stauss)el prefijo indica el caracter aproximado de una palabra a la que no corresponde un concepto, porque procura unificar orientaciones de invesigación en gran parte heterogéneas, como la crítica del humanismo filosófico, bajo el impulso de la etnología, bajo el impulso de la etnología y de la filosofía heideggeriana, la crítica a la racionalidad occidental, paralela a la crítica dee la ‘ metafísica occidental’ , la tentativa de crítica de la filosofía,de la historia, orientada por la hipótesis del fín de la historia,Lyotard, y sobre todo , la doctrina filosófica de derrida. Solo en el caso de Derrida se puede hablar de una consideración crítica de la problemática estructuralista, que se apoya sin embargo sobre una nueva lectura de la relacion fenomenológica entre una dimensión genética y una dimensión estructural.El estructuralismo no da cuenta de la génesis de la estructura, confiando el nacimiento de la ciencia a un principio puramente racional.
Al inicio de la cuestión se encuentra el tema, eludido por Platón, de que las ideas y los números hacen posible la experiencia, también en el sentido fuerte de construir la realidad, y no tienen orígen. Rechazando la hipótesis de una eternidad de las ideas, Aristóteles plantea el problema, sin resolverlo, en los últimos analíticos desde una pérpectiva transversal respecto del par génesis-estructura: la experiencia se define como un ejército en fuga(la consecuencia desordenada de las impresiones , que aún no son experiencias); en cierto punto, un soldado se detiene, y en un momento el batallón restablece el orden: en ese instante, nos enfrentamos a una experiencia.La pregunta es, sin embargo, ¿que puso fín a la desbandada?,y, cualquiera que sea la respuesta, se tendrá la explicación a la cuestión acerca de la génesis de la estructura, que ya no sería confiada al caso. Las preguntas acerca de la naturaleza y del orígen de los universales en la filosofía medieval vuelven a plantear el problema, que será resuelto en términos genéticos por lo que con la doctrina de las general ideas, criticada por Berkeley, que vuelve a plantear el órden platónico, y dejado en herencia al esquematismo Kantiano.Ahora bién, entre los siglos XIX y XX , muchos estudiosos, de formación fenomenológica(Husserl y Stumpf), gestaltista(Coller y Guillaume) y estructuralista intentaron ofrecer una explicación unitaria de la génesis de la esructura.Esta investigación genética estuvo presente sobre todo en un filósofo que ejercerá gran influencia :En Derrida, Meleau Ponty, asi como Gurwitsch recalcó la exigencia de una ontología primaria para que pudiera aplicarse un esquema.
La hipótesis de Derrida es que se debe postular una función sintética QUE , agregando, dé orígen ,tanto al concepto como al precepto, a modo de una lógica y de una estética trascendental.El principio es por lo tanto, prerracional, haciendo referencia a una retención que se define como posibilidad de naturaleza y cultura. La explicación es, sin embargo, racional: la fuerza (via, ser, hile) y .la forma(morphé, μορφηε ,esquema, estructura) no son preexistentes al acto de la síntesis, sino que surgen a partir de éste, de modo que génesis y estructura se dan contemponaráneamente.Las consecuencias ontológicas y gnoseológicas de esta perspectiva son en resumidas cuentas(la estructura, el signo, el juego en el discurso de las ciencias humanas, en la escritura y la diferencia) el reconocimiento de la ausencia de centro y de fundamento de la estructura, ya que fundamento y centro( y en general todo sentido) son comprensibles solo a partir de la estructura, y no a la inversa.
3.-La ineludible necesidad de la búsqueda de la verdad, del sentido último del texto que domina la actividad hermenéutica difícilmente se conjuga con la lógica derridiana del suplemento cuya tarea reclama, ante todo, «reinterpretar la interpretación», ser una nueva escritura de la escritura.
Derrida habla de invaginación para aludir a la compleja relación entre interior y exterior, a la imposibilidad de zanjar de una vez por todas entre el dentro y el fuera. a la indecidibilidad que, de hecho, afecta a todas las presuntas categorías delinutadoras. Y esto es lo que releva la textura del texto, su espesor. El texto es un entramado de textos, un tejido de diferencias, indecidible, diseminado al infinito. Resulta imposible decidir dónde acaba un texto y dónde comienza otro.
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